Una Nueva Cultura Del Agua

Por: Oscar Arturo Naranjo H.

Ingeniero Químico, Gerente de Innovación en Ingeaguas

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El nuevo milenio debe establecer una nueva cultura del agua que permita una sensibilización hacia los valores ambientales y sociales. Durante la carencia del recurso hídrico, tanto los seres humanos como millones de plantas y animales que se encuentran en su recorrido, tienen el derecho a disponer de él. Se deben generar políticas equitativas y de respeto por los derechos de todos los ciudadanos y todas las diferentes formas de vida que conviven dentro de nuestras fronteras, unas políticas basadas en la conservación de los ecosistemas, gestión de la demanda, el ahorro, la eficiencia, la producción y la calidad del recurso.

Nacimos en una zona tropical donde abunda el agua, no tenemos la sensación directa de escasez.  Lo anterior hace más difícil los procesos educativos, ya que nada culturiza más que la carencia del recurso. Es una pena decirlo, pero sólo la presencia del fenómeno del NIÑO y los problemas que genera el EFECTO INVERNADERO pueden bajar de esa nube a los colombianos que todavía creen que el país es muy rico en aguas y que pueden desperdiciarla, contaminarla y maltratarla en sus procesos productivos.

RESEÑA HISTÓRICA

Históricamente las agrupaciones humanas han adquirido sus costumbres gracias a su interacción con su  medio ambiente, esas costumbres con el tiempo moldean las culturas que los define como pueblos; los colombianos nacimos en un país tropical donde se disfruta de una gran variedad de climas producto de las diferentes plataformas térmicas que están presentes en sus tres cadenas montañosas, con las ventajas anteriores y una gran riqueza en bosques  Colombia tuvo el privilegio de ser el cuarto  país del planeta en riqueza hídrica superficial.

Si los colombianos nacimos en un país rico en agua donde contamos con 742.725 cuencas hidrográficas, tenemos que aceptar que lo más normal es que tengamos la cultura de la abundancia la cual conlleva normalmente al derroche.

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Para que los colombianos con su estructura tropical adquieran la cultura de cuidar su agua, va a ser necesario que conozcan la escasez, afortunadamente se está logrando lentamente gracias a la presencia ocasional del fenómeno del Niño, éste es preferible a la realidad predicha por los especialistas quienes aseguran que para el 2027 y otros para el 2040 Colombia no tendrá agua disponible en sus ríos y quebradas, sus ríos estarán contaminados.

CAUSAS HISTÓRICAS DE NUESTRA CULTURA

Contaminación

Al evaluar la situación geográfica de cada una de las ciudades más populosas del país y de muchos de sus pueblos, se observa que están junto a un río ya que seguramente sus fundadores pensaron que la forma más fácil y económica de deshacerse de todos los sobrantes no deseados era por el agua; los ríos garantizaban agua potable aguas arriba y eliminación de desechos aguas abajo. Con este hecho se estableció un gran precedente que hoy comparten la mayor parte de los colombianos, para el ciudadano corriente el agua  no es  parte de su vida, su valor lúdico solo es trascendental cuando observa un hermoso paisaje donde el agua es el artista principal,   en nuestra cultura actual no cabe pensar en el agua como si fuera parte de nosotros, sólo las culturas indígenas defienden esta posición; el agua es para muchos colombianos  simplemente un producto abundante, barato y  desechable, indiscutiblemente muy importante para ser utilizado en su necesidades diarias.

Deforestación

La deforestación en Colombia ha sido tan funesta para el país, como ha sido el contrabando, el cultivo de drogas y la corrupción entre otras, son muy pocos los beneficiados y muchos los afectados; la deforestación ha sido tan agresiva que a la fecha el país cuenta con menos del cincuenta por ciento de los bosques que encontraron los españoles, hoy estamos deforestando a una velocidad mayor de 600.000 hectáreas por año.

Es triste decirlo, pero el mayor culpable de este proceso de deforestación se lo debemos a las leyes que en su momento obligaban a la tala del bosque para tener derechos de colonización; cerca de 40 millones de hectáreas de bosques fueron destruidos para dar paso a las fincas ganaderas, de ese total 20 millones de hectáreas son muy ineficientes para ganadería, pero muy aptas para tenerlas como bosques.

Consumos de agua en el campo agrícola

La agricultura como en todos los países del mundo es el mayor demandador de agua dulce para uso en riego, este sector en todo el planeta ha multiplicado  por más de seis, su consumo hasta alcanzar más de 3.250 kilómetros cúbicos anuales; en Colombia son muchas las plantaciones que la usan en grandes cantidades como en los cultivos de caña, arroz, banano, papa y muchos otros, desafortunadamente mucha de esa agua regresa a las fuentes superficiales contaminada con agroquímicos utilizados en los procesos productivos.

Consumo de agua Industrial

Los industriales siguieron los lineamientos de las ciudades y establecieron sus factorías junto a las fuentes de agua como ríos y quebradas incrementando de esta forma la contaminación en las fuentes superficiales.

Agua para consumo humano

Desde la escolaridad a los colombianos se les habla de la riqueza hídrica de su país, en el campo sus padres los acostumbran al derroche, al no cuidar el estado de los grifos, al lavar las cocheras solamente con agua, al regar los cultivos sin tener en cuenta el consumo de tan preciado recurso; en las ciudades los niños se acostumbran a abrir un grifo y encontrar allí el agua como cosa normal, son muy pocos los enfoques publicitarios para culturizar a estos futuros consumidores, para que la cuiden y no la malgasten, pareciera que por el contrario se pretendiera dejarlos en la ignorancia para poder facturar más con su derroche.

Sólo gracias a la presencia del fenómeno del Niño los colombianos pudieron apreciar el daño que están realizando los acueductos rurales mal  diseñados hidráulicamente,  sin los controles requeridos, acueductos sin control de gasto, sin mediciones, acueductos sin cultura por el agua y sin respeto por el vecino, en ese momento reina la ley del más fuerte “Como yo pago el agua me la gasto como me da la gana “ estas posiciones nos llevaron a  ver casi todas nuestras quebradas sin agua en sus cauces y descubrir que en los tanques de almacenamiento los reboses enviaban el agua a sitios muy diferentes a los de la cuenca original.

Valor del agua

El exceso de agua en el país nos ha llevado a confundir el costo de contar con el recurso en nuestras viviendas, con el costo del agua como tal; el agua es un elemento que no tiene precio, nadie sabe exactamente cuánto cuesta un vaso de agua cuando no hay más, En Colombia la abundancia del recurso la ha convertido en la cenicienta de los servicios públicos ya que no se le reconoce su valor. En muchas comunidades es normal cancelar el servicio telefónico y la energía eléctrica más no el servicio del agua.

FUTURO DEL AGUA

El país va a tener que enfrentar en el futuro una confrontación para suministrar el agua requerida por las grandes ciudades y el agua empleada en labores agrícolas en el campo.

Por la deforestación, el efecto invernadero, la cultura de su gente y muchas otras razones, Colombia entró al grupo de los países aguacero dependientes. Por tal razón es necesario comenzar procesos que permitan no sólo economizar, sino a producir el agua requerida para lograr el desarrollo del país.

El proceso que hoy viven las comunidades rurales de potabilizar el agua es muy positivo ya que esto les implica organizarse, cuidar los nacimientos y quebradas, cobrar el servicio de garantizar calidad y cantidad, generar desarrollo en su medio al conformar una empresa de servicios públicos; al establecer tarifas de consumo se obliga al pago del desperdicio generando así la cultura del no derrochar.

Ignorancia

La aceptación del ciclo del agua vigente en libros y revistas para las zonas tropicales como Colombia ha impedido el gran cambio cultural que deben hacer los técnicos y campesinos para conservar las fuentes de agua.

Gracias a la posición geográfica de Colombia en el planeta tierra, se goza de un ambiente tropical donde la humedad relativa es alta y donde en casi todas las madrugadas se presenta un fenómeno conocido como rocío, el cual es más importante para las tierras altas o sea donde se presenta más frío. En general el rocío es el paso del agua en estado gaseoso a agua en estado líquido, pero en nuestro caso se va a definir como el fenómeno de condensación que se presenta en las madrugadas frías sobre las hojas de ciertas especies vegetales situadas al nivel del piso, conocidas como malezas, pastos y rastrojos. El desconocimiento que tiene el país de cómo manejar sus fuentes de agua primarias nos están dejando sin agua.

Diseño y Manejo inadecuado de los acueductos

El diseño y operación de muchos sistemas de acueducto rurales nunca tuvo en cuenta la importancia del agua como parte del paisaje, siempre se le miro como recurso y por esta razón tenemos cualquier cantidad de sobrediseños en  captaciones, conducciones, almacenamientos y redes de distribución; como resultado de lo anterior se cuenta en el país con una gran cantidad de acueductos que captan toda el agua de las quebradas para luego rebosarlas en sitios diferentes a los cauces normales.

Efecto Invernadero

Lentamente y en forma gradual los individuos y los pueblos se acomodan inconscientemente con el tiempo a condiciones diferente a las normalmente establecidas, ya sean ventajosas o adversas, aceptándolas como nuevas formas de vida y llegando a considerarlas como producto del destino.

Lamentablemente los colombianos nos  estamos acomodando al  efecto Invernadero, hoy en las ciudades y pueblos se vive con temperaturas más altas; nuestros campesinos están cambiando su vocación de siembra porque en sus parcelas ya no crecen con la misma eficiencia las  especies vegetales que en el pasado  eran el sustento de su familia; ayer en nuestra capital la gente se vestía cual lores en Londres y hoy se tiende a la ropa informal gracias al calor que reina en la ciudad; lentamente el inconsciente colectivo de los colombianos están aceptando un medio ambiente más caliente, aceptando con ello un cambio de costumbres. No obstante, estos cambios, este fenómeno no parece inquietar a nadie y todo queda a nivel de comentarios de salón o de informes sensacionalistas en los noticieros.

«No quisiera ser el portador de malas noticias, pero es importante informarle al país y al mundo que el efecto de INVERNADERO está dejando lentamente sin agua los ríos y quebradas del trópico y que sus efectos son tan desbastadores o peores que el fenómeno del PACÍFICO, afortunadamente éste es ocasional y de respuesta inmediata y se le puede afrontar. Por el contrario los cambios que realiza el efecto de invernadero son lentos, permanentes y difíciles de percibir pero su acumulado anual es  cada vez  más notorio».

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