Persona Indicada, en el Proceso Correcto

Por: William Elías Orjuela Ariza

Socio Consultoría en Desarrollo Humano Baker Tilly

worjuela@bakertillycolombia.com

  • Transformación basada en los talentos y competencias de las personas para hacer más valiosa la organización con gente feliz.

La denominada “Era Digital”, consecuencia de la cuarta revolución industrial, es la oportunidad histórica que tienen las organizaciones para alinear de manera casi perfecta los procesos de negocio, la estructura organizacional, el rol de las personas y los servicios de la tecnología; con el propósito fundamental de satisfacer las necesidades, superar las expectativas y sorprender a los clientes en un momento donde las condiciones del mercado cambiaron, es un verdadero reto empresarial.

Este cambio de época, obliga a las organizaciones a iniciar ambiciosos proyectos de transformación que implica redefinir el negocio para ser sostenibles, modificar sus procesos para generar mayor valor y a incorporar modernas tecnologías para simplificar sus operaciones, ser más competitivos y ganarse la preferencia de los clientes.

Sin embargo, estos proyectos puede que no logren sus resultados esperados si no van armonizados con la Transformación del Ser Humano, es decir institucionalizar el total conocimiento de los talentos naturales y de las competencias que tiene cada una de las personas de la organización para conformar una Red Sistémica de Capacidades Humanas que permitan gestionarla de manera sincronizada con total alineación a la estrategia institucional pero con las dosis de motivación apropiada para disponer realmente de personas comprometidas con los objetivos estratégicos.

De manera tradicional, las personas han asumido nuevas responsabilidades en los diferentes cargos de la estructura organizacional derivado fundamentalmente de su formación, experiencia, antigüedad o desempeño histórico, pero muy pocas veces involucrando  y gestionando de manera técnica y permanente los talentos y competencias de las cuales estamos dotados todos los seres humanos; lo que permitiría obtener un desempeño casi extraordinario de las personas, que los procesos alcancen el resultado esperado y un mayor grado de felicidad individual y colectivo en lo que diariamente realizamos.

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Otro aspecto a considerar, es el estilo de liderazgo que ejercen las posiciones de autoridad sobre las personas, el cual resulta muy efectivo cuando se conoce técnicamente y se gestionan apropiadamente los talentos naturales y las competencias propias y de los equipos, porque permite de manera objetiva asignar a la “Persona Indicada, en el Proceso Correcto”.

Para fortuna de la humanidad y de las organizaciones, hoy se dispone de pruebas muy confiables dirigidas al ser humano, como las de Talentos de Gallup y la de colores DISC, las cuales permiten identificar lo mejor de las personas, potenciar su desarrollo individual y conformar mejores equipos de alto desempeño para alcanzar los resultados con personas más felices y comprometidas. Las pruebas individuales son un excelente instrumento, pero colectivamente son poderosas y gestionadas adecuadamente es una efectiva estrategia de diferenciación para hacer más valiosa la organización.

En los tiempos actuales, la verdadera transformación la entendemos como la acertada armonización de las capacidades humanas y su adecuada apropiación, es decir hacer como propia, la estrategia, los procesos, la estructura organizacional y la tecnología; siendo el ser humano el eje central. Las personas hacemos la diferencia y las tecnologías hacen las tareas.

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