Manejo de Estrés en Medio del Confinamiento

Por: Portalempresarial.org

Cultivar el manejo del estrés y la ansiedad en tiempos de covid-19 debe ser un hábito para asegurar el bienestar psicológico de los individuos. Si bien el tema de pandemia y salud mental no ocupa las portadas de los medios de comunicación, es una coyuntura que no se puede ignorar. Muchas personas toman la cuarentena como unas vacaciones. No obstante, si esta se sostiene, ya no podrá ser percibida de forma positiva. Por esta razón, es importante que tengamos consciencia con respecto a en qué nivel podemos actuar para convertir esta experiencia en una oportunidad.

El estrés nace de un contexto o situación que nos resulta amenazante y difícil de superar. La reacción frente a este incluye distintos niveles. Por un lado, se activa todo el sistema fisiológico mientras que, por el otro, hay toda una respuesta subjetiva que toma la forma de una emoción.

Tipos de Estrés

Se puede vivir como ansiedad, tristeza, angustia, rabia, etc. Las personas, a diferencia de las emociones, tenemos estados de ánimo de los cuales muchas veces no somos conscientes. Por ejemplo, cuando se tiene un ánimo negativo, toda nuestra manera de entender la realidad, está sesgada por esto.

Todas las respuestas de estrés también tienen componentes expresivos. De acuerdo con Jaime Silva, Psicólogo de la Clínica Alemana, podemos tener experiencias de estrés que son prolongadas. Si no se controlan, pueden afectar la salud mental y física de las personas.

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¿Cómo Enfrentarlo?

Esto implica una serie de capacidades cognitivas y emocionales. El estrés en niveles bajos también puede ser perjudicial, pues este nos impulsa a prepararnos ante las adversidades. Cuando el estrés es moderado, las personas ponemos al servicio de la resolución de problemas nuestro máximo potencial.

Según Silva, sentirse estresado no es malo, pues el estrés es una forma de nuestro organismo de adaptarse al entorno, así como una manera positiva de generar adaptación. Es decir, existe un estrés óptimo. No obstante, cuando ya es muy intenso y se sostiene por un largo periodo de tiempo, se torna excesivo y, como consecuencia, causa agotamiento. En este punto, la persona manifiesta irritabilidad y emociones negativas.

También existe el estrés tóxico, el cual nos puede llevar a una condición de salud mental como la depresión. En conclusión, el estrés es una respuesta que incluye factores físicos, y estados de ánimos que nos llevan a la acción, y, por ende, a intentar resolver las dificultades o adversidades que se presentan a lo largo de nuestra vida.

Huellas en la Salud de la Pandemia

Dichas huellas se identifican en las personas que se contagian y las tasas de mortalidad. La segunda ola, es el impacto en todos los suministros y recursos urgentes como lo son la salud, lo cual hace que todo el foco de atención apunte a la pandemia y otras condiciones se vean descuidadas y afectadas. Una tercera ola, es el impacto al interrumpir el cuidado adecuado de condiciones crónicas. Finalmente, se puede presentar el trauma psíquico y las enfermedades de la salud mental.

Es importante ser conscientes que lo que va a expresarse como problemas de salud mental puede manifestarse después. Para ello, tenemos que prepararnos e implementar estrategias de autocuidado. De acuerdo con Silva “el miedo y la ansiedad sobre una enfermedad pueden ser abrumadores y causar emociones fuertes en adultos y niños”.

Habilidades para Cultivar

En primer lugar, la tolerancia, para mantener una relación armoniosa, colaborativa y participativa en la solución de las amenazas que nos circunda. En segundo lugar, el autocontrol, para mantener nuestras emociones negativas y frustraciones fuera de la expresión tóxica de ellas, conduciendo de manera estratégica y con sentido social nuestro malestar.

Por último, la flexibilidad, para adaptar nuestro comportamiento a las cambiantes e inesperadas contingencias en que nos encontramos. La creatividad una vez más, será la fuente de crecimiento y superación. El aspecto central del bienestar humano es ser parte de una relación armónica, beneficiosa e íntegra entre unos y otros. Las personas que logran tener relaciones afectivas positivas y promueven su potencial, son personas que alcanzan niveles de salud mental mucho más beneficiarios a largo plazo.

Investigación: Carolina Rodríguez Monclou – Líder de Comunicaciones de Portal Empresarial

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